Montllobé

Leche: Cabra

Tipo: Pasta semi dura, corteza lavada

Materia Grasa: 48%

Maduración: 1-2 meses

Aspereza: Media a suave

Vino: Blanc de Marges o Baldomà Selecció, ambos (D.O. Costers del Segre)

País de origen: España

Región: Cataluña

Notas: El Montllobé es un queso de producción artesana, elaborado en Aitona (Segrià) con leche cruda de cabra, por Manel Pla y Mercè Puigvert de Formatges Montllobé. La granja que es de su propiedad, provee a la quesería de leche ecológica todo el año, por eso constituye la parte primordial y más mimada de su negocio. Consta de 90 cabras. De las cuales, 70 son de raza Saanen y 20 son Murciano-Granadina. El saneamiento inmejorable y la asistencia veterinaria a diario, ya que Manel es veterinario, junto con una alimentación compuesta por una mezcla de cereales, equilibrada y rica en fibra, aseguran la leche con la calidad y la cantidad necesarias, para obtener una regularidad que haga viable una buena comercialización.

Gracias al tamaño de la explotación consiguen un producto casero y artesano. Según cuentan ellos mismos; Nuestra experiencia se inició hace quince años y, mediante ferias y mercados, nos hemos dado a conocer a casi toda Cataluña. Nuestros productos están considerados por nuestros clientes como un detalle de perfección en todos los aspectos. Formamos parte de la Asociación Catalana de Ganaderos Elaboradores de Queso Artesano (ACREFA) y de la Asociación Catalana de Agricultura de Proximidad (ACAP).

El Montllobé es un queso de leche cruda de cabra de coagulación enzimática de treinta a sesenta días de maduración. Se presenta en formato cilíndrico de 0,5 a 1 Kg. Esporádicamente también elaboran quesos madurados de 6 meses con un peso de 2 kg.

La corteza lavada es de color marrón, lo que le aporta su olor característico.

El interior de la pasta es de color marfil y sin ojos. Su consistencia es semidura.

La textura es algo friable pero posee buena solubilidad. Olor de intensidad media, destacando las notas picantes del olor caprino con recuerdos a hongos y a tierra húmeda de bosque. Sabor ligeramente ácido con aromas herbáceos y salinos, notas de frutos secos entremezclado con los toques caprinos clásicos de la leche cruda pero siempre manteniendo el buen equilibrio. Regusto persistente y prolongado en lengua.

Es ideal acompañado de crujiente pan de payés mermelada de higos y frutos secos. Marida bien con vinos blancos fermentados, o tintos jóvenes.