Kefir de Agua

?

Kefir de Agua

Esta bebida fermentada, cremosa y facil de preparar en casa, es un excelente probiotico que facilita la digestion y refuerza las defensas.

El kefir tiene posiblemente miles de años de historia, mas que el yogur, y gran parte de las virtudes milagrosas que se atribuyen a este, como la de favorecer la longevidad, deberian en todo caso atribuirsele a el. Se denomina kefir tanto a los granulos con los que se fermenta la leche como al producto resultante. Aunque este kefir de leche sea el mas comun, hoy nos referiremos al kefir de agua y al te o kombucha, que se elaboran con los mismos granulos u otros similares y agua, mediante un proceso ligeramente distinto.

Un poderoso probiotico

La mayoria de los beneficios del kefir derivan de su caracter probiotico y de las modificaciones que produce en la leche. Como probiotico ayuda a regenerar la flora intestinal y se indica en indigestion, candidiasis, estreñimiento o diarrea, asi como para estimular las defensas del organismo. Al predigerir la leche, reduce enormemente su contenido en lactosa (principal causante de las intolerancias) transformandola en acido lactico.

La flora del kefir es de la llamada «flora de fermentacion» (en contraposicion a la «flora de putrefaccion»).

Ahora bien, los beneficios de la regulacion de la flora digestiva van mas alla, al mejorar el sistema inmunitario.

El estreñimiento o la diarrea mejoran en funcion del tiempo que se hayan dejado los granulos en la leche. Si se cuela a las 24 horas, la leche kefirada ejerce un ligero efecto laxante, mientras que si se deja mas tiempo, ademas de resultar mas acida, se va volviendo astringente.

Todas las propiedades de la leche

El kefir modifica poco las propiedades nutritivas de la leche, por lo que tiene lo que esta inicialmente: mas o menos grasa, proteinas, calcio… Las modificaciones mas sustanciales que sufre la leche son de tipo digestivo: se reduce la cantidad de lactosa y se emulsiona mejor la grasa, por lo que es mejor tolerado por quienes no asimilan bien la leche.

Dos kefires no lacteos

Elaborarlo en casa

El kefir casero se elabora mediante un proceso sencillo.

Para preparar kefir en casa no se precisa mas que cierta cantidad de nodulos, un recipiente de cristal de boca ancha y tapa hermetica, un colador y un bol para recoger la leche kefirada. Es importante extremar la limpieza de estos utensilios y, a ser posible, reservarlos exclusivamente para elaborar kefir. Tambien conviene emplear utensilios, incluido el colador, que no sean de metal, especialmente de aluminio. Los nodulos y la leche kefirada tienen un pH acido y pueden reaccionar con los metales.

En general, los nodulos no se venden, aunque se pueden comprar excepcionalmente por internet y en algunas tiendas de dietetica.

A medida que se utilizan los nodulos, van creciendo. Cuando la cantidad se hace excesiva, hay que retirar los sobrantes, que se pueden entonces regalar a otros familiares y amigos, o a cualquier persona que los necesite.

Conservacion y reposo

Cada dos semanas es aconsejable lavar los nodulos y el recipiente con agua tibia, no clorada, y dejarlos en agua mineral unas 12 horas. Si algun nodulo amarillea, se debe desechar, dejando unicamente los que tengan un aspecto saludable.

Si nos sobra madre de kefir, o tenemos que ausentarnos unos dias, se puede conservar sumergido en leche, dentro del frigorifico para ralentizar la fermentacion, durante 4 o 5 dias como maximo.