Nuevo método para detectar residuos de antibióticos en leche de vaca

Investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Animal (ICTA) de la Universidad Politécnica de Valencia y de la Universidad Nacional del Litoral (Argentina) han desarrollado un nuevo sistema para la detección de residuos de medicamentos antimicrobianos en leche de vaca utilizada como materia prima para la elaboración de alimentos.

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VALENCIA, 26 (EUROPA PRESS)

Investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Animal (ICTA) de la Universidad Politécnica de Valencia y de la Universidad Nacional del Litoral (Argentina) han desarrollado un nuevo sistema para la detección de residuos de medicamentos antimicrobianos en leche de vaca utilizada como materia prima para la elaboración de alimentos.

La investigadora del ICTA y catedrática de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y Medio Natural de la UPV, Pilar Molina, ha explicado que los residuos de medicamentos que con más asiduidad aparecen en la leche cruda son los que proceden de tratamientos con antimicrobianos, en general, antibióticos.

«Si se encuentran por encima de los límites de seguridad establecidos por la legislación, estos residuos pueden suponer un riesgo para la seguridad alimentaria y la salud pública, provocando resistencias a los antibióticos, problemas como alergias en el consumidor que pueden derivar en problemas de anafilaxia, entre otros», ha advertido Molina.

Pero además de para la salud pública, la detección de residuos adquiere también una «gran importancia» para los productores, ya que si su partidas de leche están contaminadas, las pérdidas económicas pueden ser «muy graves, pues se desechan automáticamente».

El sistema de detección desarrollado por los investigadores de la UPV y la Universidad Nacional del Litoral es un método microbiológico, basado en la combinación de diferentes microorganismos, que permite analizar varios grupos de antibióticos simultáneamente en un tiempo reducido.

Según ha apuntado Pilar Molina, en el mercado ya existen métodos microbiológicos multiplaca o multiresiduo, pero son muy laboriosos y ofrecen una respuesta lenta «hasta 24 horas». El método de los investigadores valencianos y argentinos permite una detección más rápida y, además, de una mayor cantidad de residuos de antibióticos.

«En apenas tres o cuatro horas podemos saber con total fiabilidad si una determinada partida de leche presenta unos niveles de antibióticos por encima de lo que establece la legislación. Además, a diferencia de los sistemas microbiológicos actuales del mercado, este método puede detectar hasta cuatro familias de antibióticos. En definitiva, permite un control más exhaustivo de la materia prima, incidiendo por tanto en una mayor seguridad para el productor y para el consumidor», ha precisado la investigadora.

DISPOSITIVO CON TRES PLACAS

El dispositivo consiste en tres placas cada una de las cuales incluye un microorganismo y un medio de cultivo distinto. «Sobre cada placa se deposita una muestra de leche. Si no crece el microorganismo, quiere decir que hay antibiótico. Si el microorganismo crece, quiere decir no hay antibiótico y produce un cambio de coloración. Combinando los tres cambios de color en las tres placas puedes advertir la presencia del tipo de antibiótico: una penicilina, una tetraciclina, una sulfamida, entre otras», ha indicado Pilar Molina.

Tras los buenos resultados obtenidos en leche de vaca, los investigadores de la UPV estudian ahora su adecuación a la ganadería ovina y caprina.

Asimismo, uno de los objetivos de este equipo de investigadores valencianos es analizar las causas de la presencia de resultados falsos positivos en los actuales métodos de detección de antibióticos en la leche. Para ello, el equipo de trabajo analiza con detalle cómo determinadas prácticas ganaderas pueden derivar en que de los análisis se obtenga un positivo de antibióticos cuando en realidad no es así.

«Por ejemplo, si el ganadero limpia mal la máquina de ordeño y ahí se queda un poco de detergente, puede que este detergente esté dando un positivo de antibióticos cuando no es cierto. Queremos saber si las prácticas ganaderas pueden afectar a los resultados, porque de un falso positivo se pueden derivar pérdidas económicas muy importantes», explica Pilar Molina.

Los investigadores del ICTA trabajan también en un proyecto financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología para evaluar los principales métodos de detección de antibióticos que hay en el mercado para leche de oveja y cabra tanto para análisis de laboratorios como para análisis ‘in situ’, es decir, en las granjas o centros lácteos.

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